Hasta no hace mucho (mediados de la década de 1960), Cancún era sólo una aldea de pescadores que no rebasaba los 100 habitantes. La isla de Cancún, franja de arena de 17 km de longitud con tramos que no alcanzaban los 50 m de ancho, dedicada a la siembra de cocoteros, fue convertida, en poco tiempo y gracias a titánicos trabajos de ingeniería, en el polo turístico más importante de México.
En sólo dos décadas Cancún era ya una realidad, y hoy es reconocido a nivel mundial y recibe anualmente alrededor de tres millones de turistas. Su situación geográfica lo convierte en punto de enlace con sitios del sur del estado, vía la Riviera Maya, y con otros cercanos del vecino estado de Yucatán, como Mérida y Chichén Itzá.
La ciudad de Cancún ha crecido a un ritmo vertiginoso; sus calles se han multiplicado y en la zona centro hallará hoteles, restaurantes, tiendas y mercados de artesanías, plazas comerciales, bancos y centros de diversión.