El lugar en que actualmente se levanta Playa del Carmen fue conocido por los antiguos mayas como Xaman-Há, sitio que servía como embarcadero de donde partían las canoas de peregrinos hacia los santuarios erigidos en honor a la diosa Ixchel en la isla de Cozumel. Durante el Preclásico se asentó ahí una pequeña aldea de pescadores; testimonio de su presencia son algunos vestigios de templos que hoy se pueden observar en la zona urbana. El más destacado de estos vestigios se halla en los terrenos del complejo residencial de Playacar.