Los exploradores John L. Stephens y Frederick Catherwood, famosos por sus expediciones en Centroamérica, arribaron a Tulum en 1841; limpiaron y exploraron los vestigios de la ciudad y publicaron los resultados de su investigación, que ayudó a que se conociera en el mundo. Ya en el siglo XX, las investigaciones del sitio fueron continuadas por Samuel Lothrop, primero, y por William Sanders y Arthur Miller, después, quienes aportaron valiosos elementos para la mejor comprensión del lugar.